MARZO DE 1947: LOS ORÍGENES
CARÁCTER, PASIÓN Y DETERMINACIÓN. ASÍ NACE UNA GRAN HAZAÑA DEPORTIVA
Así empieza la historia de Leone, una historia que arranca con coraje y pasión. En marzo de 1947, tras su experiencia plurianual en el sector de la marroquinería, el Comendador Orlando Leone decide transformar en trabajo su pasión por el fútbol y el boxeo, dedicándose a la producción de artículos deportivos para la práctica de estas dos disciplinas. En la sede histórica, todavía operativa en via Crema 11, en el corazón del famoso barrio milanés de Porta Romana, nace la marca LEONE SPORT, destinada a convertirse en los años venideros en líder absoluto del mercado.
Arriba a la derecha. La pasión por el boxeo y por su trabajo acompañará al Comendador Orlando Leone (a la derecha) hasta 1968, año de su trágica desaparición.
A la izquierda y abajo. El Comendador Orlando Leone junto al futbolista Antonio Angelillo y algunos de sus valiosos colaboradores examinan el prototipo del nuevo modelo de balón de fútbol recién creado.
SEGUNDA GENERACIÓN
NACE OFICIALMENTE LA "LEONE ORLANDO FÁBRICA DE ARTÍCULOS DEPORTIVOS"
Son años de grandes satisfacciones personales y profesionales para Orlando. Se casa con Assunta Savona, en 1953 nace su hijo Claudio y al mismo tiempo alcanza la cima del éxito gracias a la consolidación definitiva de la marca LEONE SPORT. Abre una segunda sede operativa en Trezzano Sul Naviglio y en 1968 funda oficialmente L.O.F.A.S. Sprint srl (Leone Orlando Fabbrica Articoli Sportivi). Por una trágica fatalidad, el Comendador no logra ver completamente realizado su sueño, ya que ese mismo año fallece prematuramente a causa de una repentina enfermedad, dejando al heredero la tarea de continuar la empresa.
Claudio, apenas mayor de edad e hijo único, toma las riendas de la empresa y demuestra de inmediato haber heredado de su padre la pasión por el trabajo y el deporte, y de su madre el amor por el arte y el gusto por todo lo bello. Los primeros años son sin duda difíciles, pero su determinación, unida a la experiencia adquirida al frecuentar la empresa desde niño, le permiten superar rápidamente los inevitables obstáculos y proseguir con éxito el camino trazado por su padre.
EL BALÓN TIENE LA PALABRA
De la colaboración con el futbolista Carlo Parola nace el histórico balón de fútbol.
El éxito llega rápidamente gracias a la intuición de Orlando quien, uniendo su experiencia productiva al conocimiento técnico del futbolista profesional de la Juventus Carlo Parola, crea el famoso balón de 18 secciones que, por sus características revolucionarias e innovadoras, se convierte inmediatamente en el más utilizado por los mejores equipos de la Serie A, como el Milan, el Inter, la Juventus y la Fiorentina. Fuoriclase de la talla de Angelillo y Parola y, posteriormente, de Antognoni, Tardelli y Scirea se encuentran entre los prestigiosos embajadores de los productos de fútbol LEONE SPORT. Así nace el balón LEONE “PAROLA”, realizado completamente a mano con el extraordinario cuidado artesanal típico del made in Italy, junto con las igualmente apreciadas botas de fútbol.
Arriba a la derecha. Los campeones del Mundo de España 1982, Gaetano Scirea y Marco Tardelli, prueban las zapatillas Leone Sport en la histórica sede de Via Crema en Milán.
Abajo a la derecha. El Milan consigue su quinto scudetto en la temporada 1954-55. Su balón era "Parola".
“A Claudio Leone, mi gran amigo y seguidor”, firmado Gianni Rivera, histórica bandera del Milán y subcampeón del mundo en 1970 con la selección italiana. El mismo Claudio con el campeón del mundo Giancarlo Antognoni, patrocinado por Leone Sport.
Abajo, en cambio, la dedicatoria original de Nils Liedholm, popular futbolista y entrenador del Milan en los años sesenta.
A la derecha. El campeón del Mundo (España 1982) Giancarlo Antognoni, patrocinado por Leone Sport. A la izquierda. Giovanni Trapattoni, uno de los entrenadores más representativos del fútbol italiano de la posguerra, comenta la zapatilla producida por Leone
LAS MEJORES PÁGINAS DEL BOXEO ITALIANO
No hay boxeador italiano de la época que no haya usado los guantes LEONE.
Fueron los años dorados del boxeo italiano, con la presencia de numerosos y aclamados campeones como Duilio Loi, Nino Benvenuti, Sandro Mazzinghi, Carlo Orlandi y, en tiempos más recientes, Luigi Minchillo, Valerio Nati, Rocky Mattioli, Matteo Salvemini, Kamel Bou Ali, Patrizio Oliva, Loris y Maurizio Stecca.
A la izquierda. Un momento del legendario desafío entre dos grandes campeones: Sandro Mazzinghi (a la izquierda) y Nino Benvenuti. En juego el cinturón mundial de los pesos superwélter, ganado dos veces en el mismo año (1965) por Benvenuti. Arriba a la derecha. Francesco Damiani (a la izquierda) gana el título europeo EBU en la categoría de pesos pesados al vencer al sueco Anders Eklund (Palaghiaccio - Aosta 1987). Abajo a la derecha. Patrizio Oliva defiende el cinturón europeo de los pesos wélter al vencer por puntos al francés Antoine Fernandez (San Pellegrino Terme 1992).
LUCES EN SAN SIRO: LOI VS ORTIZ
Memorable el famoso combate entre Duilio Loi y Carlos Ortiz, válido por el título mundial de peso wélter, que tuvo lugar el 1 de septiembre de 1960 en el estadio de San Siro ante 65.000 espectadores entusiastas.
el periodista Giuliano Orlando recuerda aquella legendaria noche...
"Es la tarde del 1 de septiembre de 1960, el estadio S. Siro rebosa de gente. Más de 60.000 aficionados al boxeo se han dado cita en el gran coliseo milanés, habitualmente dedicado al fútbol, para apoyar a su ídolo Duilio Loi, el boxeador más popular de Italia. El italiano intenta la gran hazaña, la de destronar del título mundial de peso wélter júnior (como se denominaba en aquellos años, hoy superligero) al puertorriqueño Carlos Ortiz, un campeón con C mayúscula, que tres meses antes en el Cow Palace de San Francisco había mantenido el cinturón con un veredicto mayoritario (2-1) decididamente discutible. El día anterior en Roma, habían concluido las finales olímpicas de boxeo, con un balance azul extraordinario: tres oros (Musso, Benvenuti y De Piccoli), tres platas (Zamparini, Bossi y Lopopolo), un bronce (Giulio Saraudi). Italia en guantes está en auge y después de los triunfos olímpicos, espera completar el balance confiando en el genio pugilístico de Loi. Milán adora a este boxeador nacido en Trieste de padre sardo, crecido pugilísticamente en Génova y lanzado al estrellato de Milán por la SIS, la sociedad dirigida por Vittorio Strumolo y Giovanni Busacca, con el apoyo de Steve Klaus, conocido como 'el Zorro', nacido en EE.UU., de raíces magiares, un gran conocedor del sector que, después de dirigir la selección húngara, toma las riendas de la italiana hasta la víspera de Roma, dejándola en manos de Natalino Rea para dedicarse al profesionalismo de nuestro país. Detrás del evento milanés, está su huella. Convenció a Ortiz para que luchara en Italia. Un golpe magistral, Loi, a su vez, realiza una verdadera obra maestra, venciendo al puertorriqueño, incluso derribándolo. No solo eso, repite el éxito también en el desempate disputado el 10 de mayo del año siguiente, de nuevo en Milán y siempre en S. Siro, obligando de nuevo a Ortiz a la cuenta en el sexto asalto y terminando como claro ganador a los puntos.
La ciudad de la Madonnina, para estos eventos, solo tiene ojos y oídos para el noble arte. Asegurando un parterre del más alto nivel. Guido Borghi a la cabeza, titular de Ignis, patrocinador principal de la colonia pugilística liderada por Duilio, abundante el mundo del espectáculo, con Delia Scala y fieles aficionados como Walter Chiari, Mario Riva, Gino Bramieri y muchísimos otros actores, junto a la alta sociedad milanesa. Entre los VIPs, encontramos a Orlando Leone, con el rostro radiante por haber alcanzado en esa ocasión su triunfo. Los guantes que envuelven las manos de todos los protagonistas son los “Leone 1947”, su obra maestra, el mundial personal. Los llevan los protagonistas de aquella noche que pasará a la historia. Desde el gigante ligur Mino Bozzano, ídolo del sexo femenino, que en la ocasión vence al alemán Whitehurst, el spezzino Bruno Visintin, sparring preferido de Duilio, de enorme talento, los dos desafíos con Loi resultaron entre los más equilibrados, que mantiene el tricolor contra el bresciano Jaques Nervi, residente en Francia, el indomable Giancarlo Garbelli uno de los favoritos milaneses, ganador del krukko Peter Muller, un rudo probador. Aplausos también para Italo Scortichini, de Fabriano, en la región de Las Marcas, que se hizo un nombre en EE.UU. y agrada al público por su generosidad, mejor que Eddie Thompson. Todos ellos con los guantes “Leone 1947”.
Un campeonato con los colores del iris del boxeo, falta en Milán desde el lejano 1933, cuando Domenico “Pasqualino” Bernasconi, en el Palasport, intenta desbancar a Al Brown del reino de los gallos. Casi lo consigue el italiano del puño atómico, de no haber sido por la torpeza del comisario de la reunión, que impugna la decisión del árbitro. El campeón panameño, en el tercer asalto, golpeado por la derecha del de Como, se agarra a Bernasconi como la hiedra a la pared, para no caer a la lona. Lo hace tan largamente y de forma tan descarada que el árbitro inglés decide la descalificación. Pero Edoardo Mazzia, rechaza el veredicto y hace continuar el combate, ganado a los puntos por el visitante, porque, afirma: “Un título así no le habría gustado al partido”. Era el 19 de marzo de 1933, 100 días antes de la hazaña de Carnera en Nueva York, primer italiano campeón del mundo."






























